TecHnoflash
NADA QUE FESTEJAR
mesiversario y balance
Hormigueo cumple seis meses en línea. Está a la mitad de su vida útil, según el periodo del servicio de host contratado; pero recién en el principio de su evolución como primate comunicador.
Medio año ofreciendo insumos para revisar la política, el sindicalismo y la contextura social de la UNaM.
por marce oliveira
El contenido del sitio es específico y destinado a una comunidad cautiva y minúscula, no habituada al consumo de este tipo de productos, reticente al formato textual y apática a las temáticas que el Hormigueo propone: el claustro nodocente de la Universidad Nacional de Misiones. En el mejor de los casos, la web deviene una propuesta para toda la comunidad universitaria de la UNaM, en la que predominan las mismas mañas mencionadas.
Temas como la política y el sindicalismo siempre fueron difíciles de discutir en grupos heterogéneos que practican ambas dimensiones de la médula de la especie Homo sapiens: la vida en común, colectiva, mediada por la conciencia y la inteligencia (o algo más o menos parecido).
Todavía más complicado y áspero es revisar y discutir las prácticas autóctonas de estas dimensiones, el despliegue de acciones que cada comunidad considera funcional y posible. Incluso la sociología más pulida se las vería difícil examinando este tipo de primates. Es que, en lo pragmático, la cultura política respira conservadurismo y esnifa de la peor síntesis reaccionaria; el rechazo es inmediato entre ese dejar todo como está, dejar pasar y los nervios típicos del reflejo de sí misma. La cultura es no mirarse y reforzar las creencias.
Con todo esto en contra, el hormigueo se hizo sentir en un buen número de almas y conciencias, pero lo relevante, más allá de la cantidad de visitas, es el tiempo de permanencia de cada una: promediar los 10 minutos de retención lectora o interacción es un buen indicador para una bitácora. Si no conocen la data sobre lectura digital de formatos breves, pueden buscarla en la red de redes.
Deja de ser autobombo cuando se revela que el Hormigueo está a cargo de un primate que a duras penas finalizó estudios medios (quien suscribe) y cuenta con la valiosa colaboración de otros pocos que sí accedieron a una escala superior evolutiva, sin embargo, no por el camino de la comunicación, la producción textual ni el montaje digital de medios.
Buscando alguna verificación de calidad que explique la repercusión de Hormigueo, presento columnas de dos podcast dedicados a productos digitales que tocan asuntos políticos: Deep Dive y Inmersión Profunda, podcasts de ambos lados del charco (México DF y Madrid), siempre atentos al activismo digital de izquierda. Según entiendo, arriesgando sin empacho, ambos siguen el tranco de Mark Fisher cuando analizó eso del castillo de vampiros y los mensajes digitales de izquierda.
DeepDive ● Contratransparencia y activismo digital: la disputa por el relato en la UNaM desde un blog de base
escuchá este podcast
Inmersión Profunda ● Hormigueo: la fachada de consulta que esconde una denuncia sindical. Activismo de izquierdas en la UNaM
escuchá este podcast
Datos del primer trismestre de Hormigueo (marzo-junio 2025)
Desde hace poco, cuando Mozilla Firefox integró la barra con iA, flasheo con algunas elaboraciones en manos de esa dudosa herramienta.
Entre mis humildes experimentos, se encuentran los podcasts citados. La instrucción a la herramienta fue analizar y resumir críticamente el sitio Hormigueo, haciendo hincapié en el contenido, el montaje técnico, los recursos y la escritura.
En parte, es todo lo que tengo a mano –sin tener que esforzarme– para intentar entender por qué funciona el sitio en un contexto desfavorable, para obtener un balance del producto comunicacional –sin tener conocimientos profesionales ni recursos para contratar a un especialista–. Como sea, la iA utiliza un «pensamiento» limitado con respecto a la crítica, también tiene problemas para asociar ciertas ideas o sentidos. Por ejemplo, reconoce los señalamientos sobre el aspecto sindical y las críticas contra las conducciones gremiales, pero no contra la patronal y las condiciones laborales.
Es indispensable acceder a este tipo de evaluaciones y saber qué es eso que retiene a cientos de visitantes durante cinco, siete, diez minutos.
Estoy regalado. A esta altura, cualquier balance es mejor que el mío: sentir el hormigueo es posible por la destrucción de los espacios analógicos de discusión universitaria, por el estrabismo sindical inducido, el desbarajuste de los estratos de gobierno, la cancelación de la discusión cuerpo a cuerpo con soporte en la voz y la discapacidad de referirnos a los problemas o asuntos propios. La imposibilidad de comunicar nuestra propia vida universitaria.
Prefiero cualquier veredicto antes que el mío. Reconocer el fracaso como comunidad política me desgarra la animalidad y, francamente, me gusta nuestra condición de primates, sin distinción de nivel evolutivo, raza y capacidad de simbolización o articulación del lenguaje.
De cualquier manera, no hay nada que festejar.
Datos del segundo trismestre de Hormigueo (julio-septiembre 2025)